Cada vez que escuchamos sobre Inteligencia Artificial, automatización y robots, es común imaginar escenas dignas de una película de James Cameron. Pero más allá de la ciencia ficción, lo que realmente está ocurriendo es un cambio profundo en la forma en que trabajamos, nos relacionamos y generamos valor.
Imaginemos por un momento un escenario donde en tres años desaparecen todos los puestos administrativos, y las empresas se automatizan por completo. ¿Qué pasaría? Tal vez surgiría una crisis: despidos masivos, pérdida del poder adquisitivo, y gobiernos tratando de salvar el barco con pensiones universales. Suena distópico, pero no imposible.
Afortunadamente, aún estamos lejos de ese punto. La realidad es que el avance tecnológico ha sido, desde siempre, parte del progreso humano. Cada gran revolución —la imprenta, el telar mecánico, el correo electrónico— ha traído consigo la desaparición de ciertos puestos… y la creación de muchos otros.
Hoy, los robots están aquí, sí, pero no para quitarnos el trabajo, sino para ayudarnos a hacerlo mejor. Sobre todo en los Centros de Servicios, donde los procesos son repetitivos, estructurados y con grandes volúmenes de información. Son entornos perfectos para la automatización. Tareas como revisar, procesar, validar o reportar son candidatas naturales para los nuevos compañeros de oficina: los bots.
Entonces, ¿qué nos queda a nosotros? Desarrollar las habilidades que los robots no pueden replicar tan fácilmente: pensamiento crítico, creatividad, liderazgo, empatía. Además, aprender su idioma: entender la lógica detrás de su programación, familiarizarnos con herramientas de Automatización como RPA y abrazar este nuevo panorama laboral como una oportunidad, no como una amenaza.
Como sociedad, debemos transformar el miedo en curiosidad. Preguntarnos:
👉 ¿Qué tareas de mi trabajo actual podrían automatizarse?
👉 ¿Qué puedo aprender hoy para seguir siendo relevante mañana?
👉 ¿Qué nuevo valor puedo generar al liberar mi tiempo de tareas repetitivas?
Es importante contemplar el grado de madurez de tu centro de servicio, saber si la mayoría de los procesos están estandarizados y contar con una cultura de digitalización que involucre gente y herramientas que permitan una correcta automatización. Un modelo basado en dos vertientes, la parte de análisis y planeación que representa un 75% y la tecnología o configuración de las herramientas de automatización el 25% restante.
Este porcentaje de participación se basa en la importancia que tiene toda la parte de análisis y evaluación del proyecto que determina los factores necesarios para sustentar la propuesta de valor, funcionalidad y optimización de los recursos que van a participar en la automatización de los proyectos propuestos. Esta primera fase prácticamente nos indica que el proyecto es viable, que esfuerzo se va a tener que llevar a cabo en todos los aspectos cualitativos y cuantitativos, la inclusión y participación de otras áreas, así como la planeación a detalle de los tiempos y alcances tendrá cada elemento.
La otra parte que complementa es ya la solución tecnológica final para configurar e implementar, la cual será más practica o sencilla de llevar a cabo, contemplando que toda la planeación inicial contemplo el mayor de las variables o detalles posibles. Es seguro que saldrán aun así ajustes o cambios en el alcance, pero en un grado menor que podrían llevarse a cabo sobre la misma marcha de implementación.
Skynet está contratando, pero no como creemos. No está buscando reemplazarnos, sino colaboradores humanos que aprendan a trabajar con ella, que sepan diseñar procesos, entrenar bots, y ofrecer experiencias digitales que realmente importen.
Hoy más que nunca, el aprendizaje continuo es la clave. Porque como dijo Alvin Toffler:
“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender.”
Entonces, la próxima vez que escuches que la automatización viene por tu trabajo, respira. Recuerda que lo que viene no es el fin del trabajo humano, sino el inicio de una nueva colaboración. Y sí, tal vez el futuro lo programemos juntos, tú y un T-800.
¿Qué parte de tu trabajo ya podrías robotizar hoy mismo?
Fuente: Acesco y Lauro Lozano linkedin.com/in/lauro-lozano-a2564662
Podcast episodio 05: https://open.spotify.com/episode/3uLKP3SV6slfeKc63qiPvw?si=7iaOrGx8QCOtMaIM8s_sJw